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Cien años de lucha contra la opresión colonial en Indochina (Tercera y última parte)

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Cien años de lucha contra la opresión colonial en Indochina (Tercera y última parte)

Dien Bien Phu: tumba del imperialismo francés en Vietnam


Antes de Dien Bien Phu

Desde 1944, Ho Chi Minh entró en contacto con los Aliados, especialmente con los Estados Unidos que combatían a Japón en el teatro de operaciones del Pacífico, en la Segunda Guerra Mundial. El vínculo con los norteamericanos lo estableció a través de la OSS (Oficina de Servicios Estratégicos), creada por el presidente Roosevelt: eran comandos formados en tareas de sabotaje y espionaje detrás de las líneas enemigas. En acuerdo con la OSS, el Viet Minh recibía armas ligeras y entrenamiento militar para luchar contra los japoneses a cambio de garantizarles a los aviadores estadounidenses bases seguras de despegue a China en Tonquín, donde la guerrilla de Ho Chi Minh y Giáp controlaba territorios. Su relación con los oficiales norteamericanos respondía a una estrategia de fondo: Ho Chi Minh aspiraba a ser reconocido por los Aliados como la fuerza militar representativa de Vietnam para cerrarle el paso al protagonismo del Kuomintang chino en Indochina (Chiang Kai-shek había participado de la Conferencia del Cairo en noviembre de 1943, junto a Roosevelt y Churchill).

El jefe político del Viet Minh creía poder llegar a un acuerdo con los Aliados para que -una vez derrotados los japoneses- estos aceptasen negociar la independencia de Vietnam, que era colonia de la Unión de la Indochina Francesa. Los acuerdos de Stalin con los “imperialismos democráticos” y la integración al gobierno de la IV República del Partido Comunista Francés -del que Ho había sido uno de los fundadores- reforzaron esta ilusión en un acuerdo más o menos pacífico. Ho Chi Minh lanzó el Llamamiento al Levantamiento Nacional en agosto de 1945, para abrir la negociación con Francia con el hecho consumado de un gobierno nacional que respondiera a la dirección del Viet Minh en todo Vietnam. Como hemos visto en otros artículos, el Frente por la Independencia de Vietnam tomó el poder el 19 de agosto en Hanói y, desde el Norte, el Levantamiento se extendió por todo el país. En el Sur, la Revolución desembocaría en una insurrección popular contenida y desarmada por el Viet Minh. Ho Chi Minh redactó la Declaración de Independencia que leyó el 2 de septiembre, cuyo “preámbulo” repetía párrafos enteros de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos de 1776. Fue un cálculo deliberado y un golpe de efecto al que le siguió la disolución del PCI (Partido Comunista de Indochina) como muestra de “buena voluntad” a las potencias capitalistas vencedoras del Eje. Ho emulaba a Stalin, que había disuelto la Tercera Internacional en mayo de 1943 como evidencia ante los “aliados” de que renunciaba a impulsar la revolución socialista mundial.

El gobierno de unidad nacional del Viet Minh -República Democrática de Vietnam- confirmó que en el horizonte de Ho Chi Minh no estaba la revolución proletaria, sino la república burguesa. Desde un comienzo, Ho estaba dispuesto a llegar a un compromiso con los franceses que evitara una guerra. En octubre de 1945, Ho Chi Minh declaró ante periodistas llegados de París que Francia y Vietnam eran un “matrimonio -no siempre feliz- pero que él no se proponía un divorcio”. La metáfora sintonizaba con la propuesta francesa de un gobierno local autónomo del Viet Minh que permaneciera en la Unión Francesa y bajo el veto del imperialismo francés. En Saigón, el Viet Minh del sur llevó esta política de conciliación con Francia e Inglaterra hasta el final, exterminando a los trotskistas y entregando la ciudad a los regimientos invasores. En marzo, el Tío Ho firmó los primeros acuerdos con Francia convalidando una “independencia” mutilada y recortada. Fue la voz de largada para las provocaciones del gobierno de la IV República, incluida la formación de un estado títere en la Cochinchina. La gira de Ho por Francia confirmó que la IV República, contando con un eventual concurso del PCI, se preparaba para la reconquista colonial de todo Vietnam. Meses más tarde, el Cuerpo Expedicionario Francés que había llegado a Vietnam tras la retirada de los japoneses masacró a miles de vietnamitas en el bombardeo de Haiphong. La aceptación de una autonomía sujeta a la Unión Francesa y la partición de hecho de Vietnam con el “estado autónomo de la Cochinchina” provocaron un gran rechazo popular. Con tono patriarcal, el líder vietnamita dijo en un acto de masas en Hanói: “Yo, Ho Chi Minh, jamás os voy a traicionar”.

El “mérito histórico” de Ho Chi Minh y del Viet Minh fue haber girado de su posición de confluencia con el imperialismo, alentado por la política de Stalin, y respondido a la agresión imperialista con las armas en la mano (igual que lo que haría Mao en China). El ataque sobre Haiphong marcó un límite y dio inicio a la larga guerra de Indochina. Sin el apoyo de la URSS, el ejército de los “pies descalzos” peleaba contra los soldados franceses en las montañas, la selva y los arrozales hundidos en el agua y el barro.

Dien Bien Phu

Esta batalla (1954) selló el destino del imperialismo francés en Indochina poniendo fin a casi cien años de colonialismo y saqueo. Por la magnitud inapelable de la victoria vietnamita, Dien Bien Phu fue llamada el Waterloo de Francia en Vietnam. En 56 días el Cuerpo Expedicionario galo fue aniquilado; tres mil soldados a las órdenes francesas murieron en combate o perecieron ahogados en las trincheras inundadas por las lluvias del monzón de abril y mayo de 1954, y once mil cayeron prisioneros junto con su comandante De Castries, quien rindió las armas ante el general Giáp del Viet Minh el 7 de mayo de ese año.

La derrota francesa condicionó el desenlace de la Conferencia de Ginebra, que había sido convocada para darle una salida “honorable” a ocho años de guerra. El año de 1954 fue en el que las fuerzas francesas sufrieron más bajas, lo que impactó profundamente en la opinión pública. Se cumplía el pronóstico del general Leclerc -enviado por De Gaulle a Vietnam en 1946-, quien a principios de la contienda declaró que Francia podía ganar una batalla, pero a la larga perdería políticamente la guerra. La Conferencia de Ginebra reconoció a Vietnam del Norte como nación independiente, a la vez que sancionaba, con la aceptación de Ho Chi Minh, el Viet Minh, China y Rusia, la partición del país en torno al Paralelo 17. Un sistema similar al que se impuso en Corea.

No obstante haber reconocido la división de Vietnam (Norte y Sur) y de haber -en consecuencia- retirado al ejército del Viet Minh de todas las posiciones ganadas en la Cochinchina, Ho Chi Minh continuó la lucha en los años subsiguientes por la reunificación completa de Vietnam. Empresa victoriosa que no llegaría a ver en vida porque falleció seis años antes de la caída de Saigón (1975) y cuatro años antes de los Acuerdos de París (1973), que marcaron el colapso militar y político final de los Estados Unidos en la Guerra de Vietnam.

¿Qué ocurrió en Dien Bien Phu?

Mucho se ha escrito sobre la capacidad táctica y estratégica del general Vo Nguyen Giáp. Este exprofesor de Historia acompañó a Ho Chi Minh en la resistencia a la ocupación japonesa en la jungla y se convirtió en un destacado combatiente y comandante de la guerrilla. Fogueado en la Guerra de Indochina y con el antecedente de importantes batallas ganadas, como Cao Bang, donde murieron seis mil franceses en 1950, Ho Chi Minh le encomendó a Giáp tomar por asalto el campamento fortificado de Dien Bien Phu. Este triunfo del Viet Minh puso fin a la dominación centenaria francesa en Indochina. Dien Bien Phu fue un ejemplo de disciplina y compromiso de miles de campesinos armados (base social del ejército del Viet Minh) que peleaban por la tierra y la independencia nacional, contra un enemigo con mayores recursos apoyado por los Estados Unidos.

Los imperialistas norteamericanos serían los beneficiarios directos de la partición de 1954 en Ginebra, pasando a controlar Vietnam del Sur hasta la caída del régimen anticomunista y proyanqui, dos décadas después. En los ocho años que duró la guerra contra Francia se sucedieron 18 gobiernos parlamentarios de la IV República, que se endeudaron en forma creciente con los Estados Unidos. Entre 1953 y 1954, la deuda con el gobierno norteamericano trepó al equivalente de 38.000 millones de dólares de la actualidad. La Guerra de Indochina desató la inflación y el peso de la deuda externa consumió el presupuesto nacional.

A la crisis financiera se sumaron las huelgas obreras contra la guerra, las deserciones de soldados que se negaban a ir a pelear a Indochina, las protestas contra el aumento de los impuestos y contra recortes de la seguridad social. El pago de la deuda de guerra con los Estados Unidos se descargaba sobre el pueblo trabajador. Junto a las deserciones aparecieron las marchas de las madres de los soldados caídos y las campañas por la libertad de los presos políticos. Entre 1946 y 1954 murieron 75.000 franceses, sin contar los 100.000 supletorios. Indochina fue para el imperialismo un ensayo de los métodos de tortura, ejecuciones, quemas de aldeas y campos de cultivo y asesinatos masivos que el Ejército Francés utilizaría luego contra el FLN en Argelia entre 1958 y 1962. Aun antes del comienzo formal de la guerra, la escuadra francesa había bombardeado indiscriminadamente Haiphong.

Una dimensión de la brutalidad de los “civilizadores” la dio el uso del napalm -cedido por los Estados Unidos junto con armas químicas-, que provocó devastación en las aldeas y campos vietnamitas. El general francés De Lattre justificó el uso del “fuego que cae del cielo” (napalm) invocando lo que había hecho Estados Unidos en Corea para combatir al comunismo. Durante la Guerra de Vietnam, los Estados Unidos bombardearon con napalm y agente naranja causando una catástrofe alimentaria y ecológica. Para los Estados Unidos, la Revolución china de 1949 amenazaba con desatar la caída de las piezas del “dominó”, es decir, de los países del Sudeste Asiático en manos del comunismo. Esta ola revolucionaria fue determinante para que el gobierno yanqui financiara el 80 % del presupuesto militar de Francia hasta el fin de la Guerra de Indochina.

Cuando ya era evidente que Francia perdería la guerra, el presidente Eisenhower le ofreció al gobierno francés dos bombas atómicas para lanzarlas en territorio vietnamita. Esta oferta fue rechazada porque incluso una explosión nuclear no garantizaba el triunfo de Francia y porque el radio de destrucción de las bombas atómicas amenazaba con provocar un desastre masacrando a los propios colonos y efectivos franceses.

Derrota militar, política y ética

La Guerra de Indochina tuvo como telón de fondo la crisis de la IV República que gobernó Francia después de la caída del régimen fascista de Vichy, encabezado por el mariscal colaboracionista y pro-Eje Pétain. El empeño puesto en la restauración colonial fundió las finanzas francesas y obligó a la República a contraer deudas con los Estados Unidos. Los dólares prestados fueron destinados a sostener al gobierno títere del exemperador Bao Dai en el Sur y a pagar los salarios de soldados y mercenarios. Bao Dai fue un caso extremo de oportunismo y corrupción: en 1945 fue reconocido como jefe de Estado de un Vietnam “independiente” bajo tutela de Japón. Bao Dai cambió de bando varias veces: reconoció a Ho Chi Minh como presidente provisional de la República Democrática de Vietnam (RDV) en agosto de 1945 y más tarde fue un desprestigiado títere de los franceses.

Un dato significativo fue la composición de las tropas francesas en Indochina. En 1954, el Cuerpo Expedicionario superaba los 175.000 efectivos, pero de estos solo 55.000 eran franceses metropolitanos. El resto de las fuerzas se repartía entre los mercenarios de la Legión Extranjera (70 % alemanes), los destacamentos coloniales (mayormente senegaleses, marroquíes y argelinos) y los llamados “supletorios”, que la Francia imperialista presentaba como un ejército “nacional” vietnamita para combatir al comunismo. El racismo alcanzaba a los vietnamitas que se enrolaban para combatir al Viet Minh. Llamarlos “aliados” implicaba darles un estatus igualitario que los colonialistas no estaban dispuestos a concederles a los vietnamitas, aun a aquellos que colaboraban con la ocupación colonial francesa. Los “supletorios” cobraban un tercio de la paga de los soldados franceses y, al igual que los destacamentos procedentes de las colonias, eran la carne de cañón de la infantería. Un supletorio no podía ascender más allá del rango de sargento. Despreciados por los franceses y odiados por el Viet Minh, los “supletorios” -una tropa de alquiler- sobrellevaron la peor parte de la posguerra cuando Francia reconoció la independencia de la RDV (Vietnam del Norte).

Otro dato no muy conocido fue la presencia de alemanes a sueldo en la Legión Francesa, cientos de los cuales lucharon en Dien Bien Phu contra Giáp. En las filas de la “Francia democrática” combatieron suboficiales de las Waffen SS, lo que llevó a Lucien Bianco -estudioso de Indochina- a afirmar que los verdugos nazis que ocuparon París en 1940 lucharon en Dien Bien Phu para salvar al imperio francés. Y agregó que quienes debieron recurrir a las SS y a tropas mercenarias estaban moralmente derrotados mucho antes de la batalla final en Dien Bien Phu. En los 60, varios de estos nazis reciclados fueron denunciados con nombre y apellido y responsabilizados por crímenes de guerra en Indochina. No fueron juzgados: siguiendo las reglas de la Legión Extranjera, los legionarios que combatían por Francia eran provistos de nueva documentación para ocultar sus antecedentes penales, y pasados los tres años de servicio podían optar por la nacionalidad francesa. Francia no les preguntaba a los legionarios de dónde venían o qué habían hecho antes de enrolarse, sino si sabían disparar. De hecho, la Legión fue un refugio de delincuentes, desertores o, como sucedió en Indochina, de veteranos de las SS hitlerianas.

El desastre francés y la crisis de la IV República

El general Henri Navarre y el Alto Mando Francés consideraban al cuartel de Dien Bien Phu una defensa inexpugnable y descartaban siquiera la posibilidad de que los vietnamitas estuviesen en condiciones de desplegar la artillería del Viet Minh dado lo inaccesible del terreno circundante (grandes extensiones de agua y lodo donde se cultivaba arroz). El general Vo Nguyen Giáp organized el transporte de doscientos cañones en tiempo récord, cercando y bombardeando al desmoralizado ejército colonial francés. Los cañones fueron llevados a Dien Bien Phu recorriendo 700 km por montañas y selvas a pie y en bicicletas, hasta copar las laderas del valle donde se había levantado la fortificación en 1953. El cuartel de Dien Bien Phu ocupaba una “olla” que servía como base militar y puente aéreo para la llegada de los paracaidistas franceses y el envío de refuerzos y equipos de abastecimiento. La elección del valle fue un gran error estratégico del comandante francés Navarre, quien subestimó al Viet Minh y terminó aprisionando al Cuerpo Expedicionario en una trampa mortal. Ni bien la artillería vietnamita cortó el puente aéreo, los 16.000 franceses se quedaron sin refuerzos ni víveres para resistir el asedio de los 50.000 combatientes del Viet Minh. El asedio comenzó en marzo de 1954. Bombardeando la plaza fuerte y cavando túneles, penetraron las defensas en oleadas sucesivas de ataques, obligando al comandante a capitular el 7 de mayo de 1954.

Las crónicas de Dien Bien Phu narran cómo los vietnamitas desarmaron y transportaron las piezas de artillería en bicicletas reacondicionadas con soportes en cruz que permitían a los porteadores mover hasta 350 kilos. Lucien Bianco destacó el triunfo en el campo militar y subrayó acertadamente que Dien Bien Phu fue la derrota política de un régimen colonialista agotado. Francia salió debilitada de la Segunda Guerra Mundial. La Francia de Vichy había colaborado con los japoneses que ocuparon la mayor parte de Vietnam desde 1941, poniendo la administración colonial al servicio del militarismo nipón en Indochina. Fue la policía colonial la que cobraba los impuestos para el Imperio del Sol Naciente.

Ni bien asumió como presidente, Charles de Gaulle declaró que su prioridad era la reconstitución del Imperio de ultramar y acto seguido envió tropas a Hanói. El presupuesto de guerra de De Gaulle fue votado por el Partido Comunista Francés de Thorez, que se había sumado al gobierno gaullista. Lo que siguió fue el alineamiento de Stalin y el Partido Comunista Francés con la defensa de la “integralidad” de Francia (“un solo estado y una sola bandera”). La Guerra de Indochina tiñó las sucesivas crisis políticas de la IV República hasta la Conferencia de Ginebra. En 1946 De Gaulle renunció y pasó a la oposición exigiendo un gobierno fuerte y no parlamentario para ganar la guerra colonial. A De Gaulle le sucedieron gobiernos de corta vida cuyas caídas quedaron asociadas a los vaivenes militares en la guerra contra el Viet Minh y a las repercusiones de una guerra cada vez más impopular en Francia. Hitos de esta crisis fueron las caídas de los gobiernos parlamentarios de Bidault en 1950 (después de la derrota francesa en Cao Bang), de Mayer en 1953 y del primer ministro Laniel después de la batalla de Dien Bien Phu en 1954. Francia participó como fuerza beligerante de la Coalición imperialista de la ONU y esta fue una condición fijada por los Estados Unidos para financiar la Guerra de Indochina.

Dien Bien Phu fue un intento desesperado de Francia por negociar un acuerdo en Ginebra desde una posición de fuerza. El general Navarre se dio por táctica provocar y atraer al Viet Minh a una batalla frontal para infligirle una derrota que lo obligara a aceptar un compromiso sin romper con Francia (estado libre asociado). La derrota militar del 7 de mayo terminó acelerando el colapso francés y provocando una nueva crisis de gobierno. El nuevo primer ministro -Pierre Mendès France- exigió el fin de la guerra en un plazo máximo de treinta días. El imperialismo francés, incapacitado para retener la “joya del Sudeste Asiático”, se aplicó a conservar Argelia por la fuerza. Fue esa la bandera que enarboló Charles de Gaulle para volver al gobierno en 1958 con la Quinta República y la reforma de la constitución que le daba plenos poderes “para salvar Francia”.

El fracaso del “estado libre”

Lucien Bianco enfatizó la galvanización de la resistencia nacional vietnamita en torno a Ho Chi Minh. Pero este proceso estuvo plagado de contradicciones que tomaron un contenido abiertamente contrarrevolucionario después de la Revolución de agosto de 1945 y hasta la Guerra de Indochina en noviembre del 46. Los pactos de Stalin con los “imperialismos democráticos” comprometieron la lucha por la independencia nacional de Vietnam y por el desmantelamiento del aparato colonial-imperialista. Ho Chi Minh encontró una gran resistencia interna para negociar la constitución de un “Estado libre” en el marco de la Unión de la Indochina Francesa, como exigía Stalin. El estallido de la guerra fue producto del fracaso de las negociaciones en las que “el Tío Ho” aceptó todo tipo de concesiones para salvar un acuerdo con la Francia Republicana. Stalin y Thorez rechazaron apoyar la independencia de Vietnam para no afectar los acuerdos con la gran burguesía francesa, y el PCF privilegió el progreso electoral actuando como una quinta columna proimperialista. (Para el PCF una agitación antiimperialista por la independencia de Vietnam era piantavotos.) La gira francesa del presidente Ho Chi Minh en 1946 estuvo teñida de provocaciones. Un biógrafo favorable a Ho Chi Minh, Reinhold Neumann-Hoditz, describió la desesperación del líder vietnamita por alcanzar un compromiso mínimo con el gobierno de Francia para no volver a Hanói con las manos vacías. Mientras aún negociaba en Francia, Ho Chi Minh se enteró de que el gobierno francés había anunciado la formación de un “Protectorado francés” en la Cochinchina con capital en Saigón. La proclamación de la Cochinchina francesa y la no realización del referéndum para unificar Vietnam adelantaron las verdaderas intenciones del imperialismo francés.

Conclusiones

El triunfo del Viet Minh abrió una nueva etapa en la lucha mundial contra el colonialismo y el imperialismo en Asia y África. En 1956, Nasser nacionalizó el Canal de Suez y en 1962, el FLN conquistó la independencia de Argelia. El corresponsal de guerra y autor del libro La Guerra de Indochina acuñó el término “guerra sucia” para denunciar los métodos terroristas aplicados por el Ejército Francés en Vietnam y luego en Argelia. Los yanquis estudiaron y copiaron estos métodos de tortura y aniquilamiento para aplicarlos en su Guerra de Vietnam; otro tanto hizo la dictadura de Videla en la Argentina con el genocidio, el terrorismo de Estado y los campos de exterminio. Dien Bien Phu condensó casi cien años de lucha contra la expoliación imperialista en los que los trotskistas vietnamitas sobresalieron como organizadores del movimiento obrero y defensores de la independencia nacional rechazando el “estado libre” y un gobierno burgués en 1945. A diferencia del PCF, los trotskistas franceses sostuvieron el apoyo militar incondicional al Viet Minh y agitaron por la independencia de Vietnam desde los inicios.