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Compañeros del PO detenidos-desaparecidos por la dictadura

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21/3/2026

A 50 años del golpe del 24 de marzo de 1976

Compañeros del PO detenidos-desaparecidos por la dictadura

Homenaje y Compromiso


El Partido Obrero, caracterizó antes del 24 de marzo del 1976 la llegada de una dictadura sangrienta y no se equivocó. Inmediatamente, nuestra organización, entonces llamada Política Obrera fue ilegalizada con el resto de la izquierda a excepción del Partido Comunista.  A pesar de ello, y tomando las medidas de seguridad necesarias, el Partido siguió activo, y garantizando la publicación y distribución del periódico y folletos como Libertades democráticas.

A pesar de las estrictas medidas de seguridad, tabicamiento y organización, el Partido Obrero padeció la persecución, hubieron compañeros presos políticos y también compañeros secuestrados por las garras genocidas. Compañeros como Pablo Rieznik y Miguel del Plá, lograron ser liberados por las campañas encabezadas por nuestra organización. Sin embargo, algunos de ellos, al día de hoy, permanecen desaparecidos.

El primer compañero detenido desaparecido fue Alberto HojmanTrainoff. Albertito fue militante de la UJS, egresado del Colegio Nacional Buenos Aires y estudiante de derecho en la UBA. El 28 de abril de 1976 fue secuestrado en el centro de la ciudad cuando llevaba el periódico para distribuirlo entre otros compañeros y contactos.  Sobre Alberto no se pudo reconstruir demasiado en la justicia, sin embargo, existe la certeza que fue secuestrado por la Policía Federal: su madre recibe una llamada anónima que comunicaba que se encontraba en Coordinación Federal. En su búsqueda, los familiares son contactados por el ex Comisario Mayor Jorge Silvio Colotto que les garantizó que Albertito vivía y les propone una transacción inmobiliaria con la promesa de liberarlo bajo advertencia de que preparen todo para irse del país. Alberto había cumplido 19 años el 4 de abril de 1976. Permanece desaparecido.

A Susana Rearte, de 23 años, la secuestraron el 5 de mayo de 1976 junto a su compañero Alejandro Jerez Borderaud en su casa en Nuevo Alberdi,  Córdoba.  Susana era militante de la TERS y estudiante de medicina. Fue secuestrada estando embarazada y permanece desaparecida.

El 19 de junio de 1976 Daniel Angel Román y su hermana Nora Esther, fueron secuestrados en Mar del Plata. Un operativo con personas de civil armadas hasta los dientes se presentaron en el domicilio de la familia Román esperando a Daniel quien llegó alrededor de las 16 horas. Fue la última vez que sus padres lo vieron. Los restos de Daniel fueron entregados a su familia el 16 de mayo de 2012 luego de haber sido identificados por el EAAF en el Cementerio Municipal de La Plata. Daniel habría fallecido el 29 de junio de 1976.

Claudio Zorrilla se incorporó a la TERS a los 14 cuando participó del histórico Cordobazo. Su actividad política le valió ser expulsado de dos colegios secundarios que no pudieron, de todos modos, cegar su militancia socialista. En 1972 fue detenido acusado de desarrollar actividades subversivas estando preso hasta 1973. La cárcel tampoco pudo sosegar su ansia revolucionaria y siguió militando en el partido. El 25 de octubre de 1974, fue detenido mientras compraba materiales para la Facultad: era estudiante de arquitectura. Durante 20 días fue torturado en Informaciones de la Policía de Córdoba y luego trasladado a la U.P. 1  bajo disposición del PEN. El 20 de junio de 1976, fue fusilado en las cercanías del Parque Sarmiento junto otros tres militantes de izquierda: Mirtha Abdon de Maggi, Esther Barneris y Miguel Barrera. Los genocidas hicieron una opereta de fuga para justificar el asesinato.  La familia de Claudio fue llamada por una empresa funeraria al haber sido “hallado” por ellos en un hospital. Tenía 22 años.

El 23 de septiembre de 1978 fueron secuestrados Fernando Sanchez y Gustavo Grassi. Según los testimonios, ambos estuvieron cautivos en el Centro Clandestino El Atlético y luego fueron trasladados a la ESMA. Sus casos fueron tratados a partir de la reconstrucción y reconocimiento que se hicieron testigos en la megacausa ESMA Unificada, donde los abogados del PO llevaron adelante la querella.

Grassi era conocido como Mondragón, o Mondra. Se incorporó a la TERS mientras estudiaba en el Colegio Nacional Buenos Aires. Abrazando las ideas del Cordobazo, cuando se desató la dictadura, ya era un avezado militante que conocía la militancia en clandestinidad. Trabajaba en la textil Selsa, donde junto a la compañera Ana de Once, forjaban la actividad clandestina de reorganización sindical contra la dictadura y los interventores del sindicato AOT.  Al momento de su secuestro, tenía 26 años.  

A Fernando, le decía el cura. Fue miembro de la dirección del partido y Trabajador de la Empresa Metalmecánica Argentina (EMA). Conoció la cárcel como represalia por su participación en la organización de los trabajadores que llevaron a cabo la histórica huelga conocida como el Villazo. Desde la cárcel de Coronda escribía cartas. Su generosidad lo llevaba a recordar hasta a los hijos de sus amigos, de sus compañeros. Sebastián Fischer, hijo de Jorge, asesinado por la Triple A, recuerda que Fernando le mandaba dibujos de Mickey Mouse.  Cuando recuperó su libertad, Fernando se incorporó nuevamente a la actividad permanente del partido.  Cuando fue secuestrado tenía 36 años. Su hijo, nació 8 meses después.

El 5 de marzo de 1978, Francisco Russo de tres años, paseaba con su papá, Cristóbal Russo por el zoológico de Buenos Aires.

Cuatro milicos los rodearon y los subieron a un auto. “Gogó” le dijo a Francisco que no tenga miedo, que era un juego para tratar de protegerlo del terror que estaban atravesando, seguramente convencido en que su suerte estaba echada.  Unas horas después, el niño fue llevado a su casa en un Falcón negro sin chapa y entregado a su mamá. Estuvo secuestrado en El Atlético para ser llevado luego a la ESMA. Permanece desaparecido.

Cristóbal tenía 31 años, era estudiante de historia y trabajaba en la Dirección de Paseos de la Municipalidad de la Ciudad. 

Chelo salía de su trabajo en la fábrica Deca Deutz el 6 de marzo de 1978 y fue llevado a la ESMA. Marcelo Arias, así se llamaba, fue dirigente de Política Obrera y uno de los principales oradores en la fábrica de autos Chrysler de Monte Chingolo el día del golpe. 

Estando en la ESMA los marinos lo obligaron a llamar por teléfono a la casa de sus tías para concertar citas con otros compañeros. Al momento de tomar el teléfono tuvo una actitud extraordinaria que puso en alerta y protegió a todo el partido: Denunció su propio secuestro y quebró la maniobra de los milicos para seguir secuestrando compañeros.

De esa madera estamos hechos: de compañeras y compañeros que dieron su vida por la lucha socialista, protegiendo a la organización aun padeciendo las peores vejaciones.

A ellos, nuestro homenaje y nuestro compromiso de seguir luchando contra toda opresión.