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Crisis migratoria en el capitalismo

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22/8/2026

Crisis migratoria en el capitalismo

Lo que muestra el caso de Ceuta.


El presente texto reproduce la intervención realizada en el programa de streaming Fenómeno Mundial, donde se abordó el impacto de los conflictos internacionales en los desplazamientos poblacionales.

La crisis migratoria tuvo un nuevo y trágico episodio con los hechos ocurridos el último 30 de julio, en el que 60.000 marroquíes cruzaron nadando desde Marruecos al territorio de Ceuta: hoy se cuentan 141 muertos. Este el resultado de una política imperialista de expoliación sobre distintos países, sus riquezas naturales, su fuerza de trabajo y de la imposibilidad de una enorme masa de trabajadores de poder sobrevivir en sus países de origen. En Marruecos, el 40% de la juventud está desempleada y no tiene perspectiva de futuro en su propio país. Una precariedad en las condiciones de vida que llevan a decenas de miles a arriesgar su vida buscando un futuro. Este es el punto de arranque para cualquier análisis serio sobre este tema. Indudablemente, existen choques entre regímenes de diferentes países y hay muchas variables que pueden intervenir en un hecho como el del 30 de julio, presiones y choques que se encuentran en el contexto de la crisis capitalista mundial y la escalada guerrerista que se viene desarrollando desde hace varios años. Pero este hecho es irrefutable y el marco que nos tiene que ayudar a entender este problema es el funcionamiento de la economía mundial. El rol de los países imperialistas respecto de las economías de los países semicoloniales y comprender este funcionamiento como parte de un engranaje común. 

Es útil recordar, para ahondar en el análisis, que parte de las causas de la primera guerra mundial tuvieron que ver con la crisis de 1873, y por supuesto, con el reparto, por parte de las potencias europeas, de todo el continente de África. Seguramente habrán visto este mapa de 1914. 

Este mapa muestra la injerencia directa de las potencias europeas sobre el continente Africano.  En la década del 60 vinieron las políticas de descolonización como producto de enormes luchas de los pueblos africanos por su soberanía, pero luego la ONU institucionaliza este proceso garantizando estructuras económicas, de un desarrollo directamente integrado y subsidiario de las economías de las potencias europeas. Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de la ONU, aprobada el 14 de diciembre de 1960, titulada Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. Esta resolución, como dijimos parte de las presiones de las luchas de los pueblos, pero también, es una herramienta del imperialismo norteamericanos de colocar capitales en el continente desplazando a otros imperios como por ejemplo Francia, Bélgica, Gran Bretaña, entre otros. 

Ceuta fue parte del territorio del RIF, la zona costera con la que se va a quedar España, junto con el Sahara Occidental, y Melilla. España va a defender estos territorios imponiendo su poder, a través del saqueo y el genocidio, con un ejército que luego va a ser el foco de organización de la lucha contra la revolución en España, el ejercito africanista. Franco viene de ahí.  

Entonces, el marco del que partimos es de un robo territorial sobre el suelo africano. Luego, previo a la independencia de Marruecos, España entrega parte del RIF y en 1956 reconoce la independencia de este país, quedándose con Ceuta, Melilla y el Sahara Occidental –territorio en que se está librando una guerra civil por la independencia, pero que la monarquía española, termina entregando a la monarquía deMarruecos en 1975.

El rol de los capitales imperialistas españoles en Marruecos en la actualidad

Actualmente el capital español que opera en Marruecos es muy vasto, desde empresas automotrices, de agricultura, de construcción, turismo, textil, bancos. Marruecos no es simplemente un mercado donde las empresas españolas venden productos, es una plataforma productiva conectada con el mercado europeo en la que el capital español tiene un enorme peso. Para entender más sobre el carácter imperialista de España sobre Marruecos, los invitamos a leer también la nota de Rafa Santos en Prensa Obrera.

En Marruecos operan capitales españoles empresas automotrices, de agricultura, de construcción, turismo, textiles y bancos. El capital español tiene un enorme peso sobre la economía marroquí. 

Desde el punto de vista de la infraestructura, opera en Marruecos la empresa española Acciona que construyó una megadesalinizadora en Casablanca (Marruecos), es la planta más grande del mundo. Abastecerá a unos 7,5 millones de personas y está proyectada para garantizar el suministro de agua hasta el año 2054. 

El capital ferroviario español, a través de la empresa CAF también tiene una gran inserción en la estructura ferroviaria de Marruecos. Hay que tener en cuenta que en el Mundial de 2030 que se va a llevar adelante en España-Marruecos, la CAF ha conseguido contratos para suministrar material ferroviario.

También hay una fuerte injerencia del capital español automotriz: Gestamp y Grupo Antol.  En la revista Forbes de 2019 salieron entre las 100 mayores fortunas de España. 

De conjunto, se contabilizan alrededor de 350 empresas españolas instaladas en Marruecos.

Como se puede ver, la relación económica es total y no es entre iguales. El capital español que se instala en Marruecos, invierte y participa en actividades productivas fuera de España.La industria española utiliza Marruecos como parte de las cadenas productivas orientadas a Europa y otros mercados.

Pero si nos metemos más en el tema de la inmigración hay algo clave que tenemos que tener en cuenta, la fuerza de trabajo, como los capitales, se internacionalizan

En 2025, el programa español GECCO contrató temporalmente a 25.767 trabajadores extranjeros yel 81% eran marroquíes. La mayoría de los trabajadores marroquíes contratados eran mujeres y trabajaban fundamentalmente en campañas agrícolas.

El capital español invierte en Marruecos deliberadamente manteniendo bajos los salarios allí y para generar una reserva de trabajadores que posteriormente utilizará en España. O sea, no solo tiene empresas operando allá que están en ramas esenciales de la estructura económica del país, sino que además necesita el ingreso de trabajadores marroquíes para hacerlos trabajar en ramas donde hay una enorme explotación y salarios de miseria. 

Podemos también pensar en países de la periferia de Europa como Rumania, Polonia o Bulgaria. Estos países también se integraron en las cadenas productivas europeas y experimentaron una enorme emigración hacia Europa occidental. En el caso de Bulgaria es muy clave porque la búlgara Giorgeva Kristalina, la mandamás del FMI, se jacta del crecimiento “macro” de Bulgaria. Pero este es un “crecimiento” que no se relaciona con el nivel de vida de la población y sobre todo porque este desarrollo económico está integrado de manera subordinada a la economía mundial y a la europea en particular. La emigración en estos países funciona como una especie de válvula de escape del desarrollo desigual.

Para Polonia, Eurostat registra 1,5 millones de ciudadanos polacos viviendo en otro Estado de la UE en 2024, el segundo grupo más grande después de los rumanos.

Para Bulgaria tenemos un dato particularmente interesante: en 2018 ya había 872.326 ciudadanos búlgaros viviendo en otro país de la UE, equivalentes al 12,5% de la población búlgara.

Otro dato interesante que aporta Eurostat, es el que registra que a fines de 2024 había2,2 millones de permisos de residencia vigentes de ciudadanos marroquíes en la UE. España concentraba el 42,5% de los permisos marroquíes, seguida por Francia y otros países.

Como se puede ver, los países imperialistas utilizan esta mano de obra barata en ramas muy importantes de la economía, como la agricultura o los servicios, entre otros. La internacionalización de la mano de obra es un recurso fundamental para la ganancia de los capitales imperialistas. 

Los flujos migratorios masivos están directamente relacionados con situaciones de guerras y crisis económicas.

En EEUU podemos ver este cuadro para que nos ayude a ver cómo las curvas de crecimiento migratorio se relacionan con situaciones de crisis económicas. 

Entre 1850 y 1870, el porcentaje de la población nacida en el extranjero pasó del 9,7 % al 14,4 %. Siguió aumentando, hasta alcanzar un máximo del 14,8 % en 1890 (Figura 3). A partir de 1920, la proporción de personas nacidas en el extranjero comenzó a descender de forma constante, y en 1970 representaba solo el 4,7 % de la población. En 2024, había alcanzado su cifra más alta de la historia: 50,2 millones, lo que supone el 14,8 % de la población total de Estados Unidos, que ascendía a 340,1 millones.

Según el Bureau of Labor Statistics (BLS), en 2024 las personas nacidas en el extranjero representaban 19,2% de toda la fuerza laboral estadounidense.

Los inmigrantes tienen una presencia mucho mayor que los nacidos en EE. UU. en construcción, limpieza, gastronomía y hotelería, cuidado, agricultura. Pero también podemos ver que hay una inmigración altamente calificada. En 2024, 41,3% de los trabajadores nacidos en el extranjero de 25 años o más tenía una licenciatura o un nivel educativo superior.

Esto es muy importante porque es una de las características fundamentales de la fase capitalista en la que estamos, estos grandes flujos migratorios de países semicoloniales a los países imperialistas están directamente relacionado con las crisis económicas y el despojamiento sobre amplias masas trabajadoras de poder vivir en sus lugares de origen. El imperialismo produce mano de obra barata en los países semicoloniales, la utiliza dentro de esos países, luego la utiliza en sus propios países para abaratar costos y hacer competir a la fuerza de trabajo a la baja.¿Para qué voy a contratar a un trabajador Francés si con uno de Marruecos tengo más ganancia porque le pago menos?: sería el razonamiento de un burgués. 

En la medida en que, producto de la crisis económica del capitalismo, se van agudizando las contradicciones entre las potencias imperialistas y choques, guerras, que avanzan en un sentido de escalada, el ataque contra los inmigrantes le sirve a los Estados capitalistas por un lado para enemistar a los trabajadores de distintos países, verlos como enemigos, como zombies que saltan los muros para invadir la buena vida occidental y acabar con todo lo que conocemos.  Esto está graficado directamente en el tweet que sube Elon Musk para fogonear el odio y el miedo entre la población contra los inmigrantes, en el que se muestran imágenes de la película Guerra Mundial Z, donde miles de zombies “saltan muros” para invadir a los seres humanos. 

Esta referencia absolutamente repudiable, que viene de un ser repudiable, no es menor porque es la idea que circula y que ha circulado respecto de los hechos en Ceuta de este último 30 de julio. Y que viene a caballo de una política tremendamente represiva contra los inmigrantes, desde el ICE de Trump que fusila gente en la calle, hasta los pogromos en el Norte de Irlanda, y toda la derecha fascista que se apunta, como hicieron en España, para pegarle a los inmigrantes buscando canalizar la bronca de toda una población trabajadora afectada por la precarización de la vida que fue imponiendo la crisis capitalista. Justamente lo que buscan los racistas antiinmigrantes es dividir a la clase obrera mundial, que está sufriendo las consecuencias de una crisis de la economía capitalista mundial y a su vez, a medida que avanza la escalada guerrerista, avanzar en la militarización en los distintos países. 

Recordemos que el 17 de junio de este año, el Parlamento Europeo aprobó por 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones, una reforma de las reglas europeas de “retorno” y con ella, la posibilidad de trasladar personas con una orden de retorno a terceros países (“returnhubs”).

Esas 60.000 personas que arriesgaron su vida en la lucha por tener una vida mejor y en las que 141 perdieron la vida y que hasta hoy están circulando por las calles de Ceuta esperando su deportación. Durmiendo en la calle, en condiciones de riesgo total, se ha reportado hasta hoy que 5 niñas marroquíes fueron violadas. Estas personas cruzaron el mar nadando, entre cadáveres, desperados, poniéndose en riesgo para luego ser desplazados por España y luego atacados por las fuerzas represivas en Marruecos. 

La utilización del concepto de “guerras híbridas” no puede ocultar las razones de fondo de las crisis migratorias

Hemos visto circular distintas argumentos que colocan en el centro del problema de la crisis migratoria en Ceuta, que fue todo organizado para perjudicar al presidente español, Pedro Sánchez. Que esto es directamente un ataque por parte del régimen militar de Marruecos que con Israel y Trump lo quieren levantar en peso por su reconocimientode Palestina como Estado. A pesar de que Pedro Sánchez está alineado con la OTAN y que su política respecto de Palestina apunta a responder a las presiones de un enorme porcentaje del pueblo español que es solidario y se moviliza por la causa palestina. Hemos visto también cómo la presidenta de Italia, Meloni, avanza en la suspensión del espacio Schengen (de libre circulación entre los países de la UE), reintroduciendo temporalmente controles fronterizos para los ciudadanos de España. Estas son variables que intervienen en momentos donde la escalada guerrerista avanza en el mundo generando choques y realineamientos entre las potencias imperialistas pero de ninguna manera explican las razones del problema migratorio que están en la base, como dijimos, de la organización de la economía mundial capitalista donde las potencias imperialistas juegan el rol de expoliar a los países semi coloniales.

En estos últimos días hemos escuchado mucho hablar de la “guerra híbrida”. La idea de guerra híbrida empieza a utilizarla la Unión Europea cuando se produce la crisis de la frontera entre Bielorrusia y Polonia, Lituania y Letonia. Decían que el régimen de Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia, estaba facilitando deliberadamente la llegada de migrantes. En 2021, la Unión Europea denuncia que Lukashenko facilitó la llegada de personas procedentes de Oriente Medio (Irak, Siria, Afganistán y Yemen) y otros lugares a Bielorrusia y su desplazamiento hacia las fronteras de Polonia, Lituania y Letonia.

Entonces esta “guerra híbrida” plantea que la idea de la migración es un instrumento de presión sobre otro país. Y esto se transformó en una categoría central de la política de seguridad europea, y para el caso de EEUU también. En ese caso miles de personas quedaron atrapadas en los bosques fronterizos, porque no los recibían en Europa y no los recibían en Bielorrusia. Cualquier persona atenta, no podría desconocer que los países de origen de estos inmigrantes eran zonas de cruentas guerras promovidas y con la intervención directa de las potencias europeas y de EEUU en los años previos.

Otro precedente de este concepto, son los hechos que en mayo de 2021 llevaron a aproximadamente 10.000 personas a ingresar irregularmente en Ceuta en apenas dos días, después de que Marruecos relajara o retirara temporalmente el control de su frontera. El contexto era una crisis diplomática entre España y Marruecos relacionada, entre otras cosas, con la acogida en España de Brahim Ghali, dirigente del Frente Polisario, agrupamiento que pelea por la independencia del Sahara Occidental de Marruecos.

Esta idea de guerra híbrida oculta el problema de fondo que venimos tratando de explicar y es el hecho de que las crisis migratorias son una consecuencia de la crisis de la economía mundial capitalista. El reforzamiento de la represión a los inmigrantes es nuevamente utilizado para dividir a la clase obrera mundial. 

Es hoy más importante que nunca la solidaridad internacional de los trabajadores de mundo, contra este sistema capitalista que nos somete a tragedias humanitarias y contra los grupos ultraderechistas que utilizan estas tragedias para impulsar el ataque a las poblaciones inmigrantes. Hoy más que nunca, el gran dilema mundial es ¡socialismo o barbarie!